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Tantas veces como reclamamos justicia y reinvindicamos nuestros derechos, tambien Dios tiene sus derechos que son deberes para con nosotros. Fue Jesucristo quien nos dijo: Dad a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar. Pues tomemos nota y cumplamos lo que a Dios le corresponde que le demos: AMOR, ADORACIÓN, GRATITUD Y REPARACIÓN.



20 de septiembre de 2013

HE DADO PODER A ESTE SANTO ARCÁNGEL PARA QUE VENZA A TODO ESPÍRITU MALIGNO



Poderosa, hijos Míos, es la intervención del Arcángel San Miguel cuando de vencer a los demonios se trata. Yo, Jesús, os hablo.

Porque Satanás teme a este Santo Arcángel cuya humildad y valentía le impidieron ganar más miríadas de Ángeles en su favor, por eso, hoy en día Miguel Arcángel sigue venciendo a Satanás cuando se le invoca con fe y amor y se cree en su valiosa intervención. Yo, Jesús, os hablo

He dado poder a este Santo Arcángel para que sea la antítesis del demonio y venza a todo espíritu maligno. El se lo ganó con su fidelidad al Altísimo en la batalla celestial y ganó para Dios miríadas de Ángeles que hubieran ido tras Lucifer si él no hubiera defendido el Santo Nombre de Dios con la valentía y el arranque que lo hizo. Por eso, hijos Míos, rezadle, hacedle novenas, invocadle, llevad su santa medalla, consagraos a él, porque todo lo que hagáis por este fiel siervo Mío alegran los corazones de Mi  Santa Madre y el Mío. Yo, Jesús, os hablo.

Quien reconoce en la Santa Madre Iglesia a quien reconoció a Dios en el Cielo, Me honra, porque el que está Conmigo, Conmigo piensa y vive según Mi voluntad. Quien en la Tierra reconoce al que es reconocido en el Cielo, está dándome gloria, porque Mi voluntad es que todo aquel que Me amó y Me sirvió fielmente y luchó por Mi causa, sea amado, reconocido y honrado  en la Tierra como lo es en el Cielo. Yo, Jesús, os hablo.

Viene ahora, hijos Míos su día y es Mi deseo que le honréis con todo lo bueno que podáis ofrecerle y, es también Mi deseo que habléis de él y que lo recordéis a menudo en vuestros boletines, charlas, y revistas, porque este gran Arcángel que tanto amó a Dios y que es ejemplar por su valentía y coraje, debe ser reconocido por su audacia y santidad. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo pone en práctica.